CONTACTAR

REVISTA MADRID FILATELICO VENTA

Madrid Filatélico fue fundada en 1897, revista más que centenaria.

Puede comprar números atrasados de la revista y de diversas publicaciones. Indiquenos año de la revista que desea comprar o si desea ...

FILATELIA GALVEZ: SU HISTORIA

Haga click para ampliar la imagen
El primer establecimiento filatélico de Madrid, fue el de Leopoldo López en la Calle de la Cruz, 1. Abre en 1868 su negocio de sellos y se dedica a él hasta el año 1895 que cede el negocio a Miguel Gálvez Jiménez cambiando de nombre el negocio al de Filatelia Gálvez como hoy en día se conoce a la ya centenaria casa de Filatelia. En ese mismo año, nacería Manuel Gálvez quien contribuiría de una manera excepcional a engrandecer el nombre del negocio que su padre había creado en el año de su nacimiento.

Miguel Gálvez ya había comenzado a comerciar con sellos desde hace algunos años y la cesión de una tienda que ya era conocida por los coleccionistas le sirvió de gran ayuda para el floreciente negocio que había emprendido. De esta forma, se convirtió en el propietario de la Filatelia más antigua de España.

Pronto abren unas oficinas adicionales en la Calle del Príncipe, 9. Son varias las direcciones en las que se ha situado el negocio a lo largo de su historia, pasando en las diferentes etapas por las direcciones de Príncipe 1, Cruz 1 y la Carrera de San Jerónimo, 1 hasta llegar a la actual de Puerta del Sol, 4. Todas estas direcciones se encuentran en el centro de Madrid que es el epicentro de la Filatelia Madrileña dónde a lo largo del siglo XX se fueron situando los negocios de Filatelia. Incluso existió una sucursal en Barcelona en la Plaza del Teatro, 1. Y en Bruselas, en la famosa Rue du Midi.

Miguel Gálvez continúa publicando los Catálogos de España y Colonias, labor que Leopoldo López había iniciado en 1890, apareciendo en 1895 el que se denomina Quinta Edición Gálvez editando su primer Catálogo Universal en 1898.

El 1 de Enero de 1897 se funda la revista MADRID FILATELICO, única revista de Filatelia del siglo XIX que hoy en día sigue publicándose y con gran aceptación por parte de los lectores.

La Casa Gálvez fue premiada con 9 medallas en la Exposición Universal de Paris de 1900: por el Catálogo General de Sellos, la revista Madrid Filatélico y por la colección expuesta de España; en Milán 1906 y Ámsterdam y Valencia 1909 por destacar algunas de las exposiciones de más importancia de comienzos del siglo XX.

En 1920, su hijo Manuel y su nuera Rafaela Reol compran el activo y pasivo de su negocio en 200.000 pesetas. Desde ese momento, Manuel Gálvez con la ayuda inestimable de su mujer, quien le acompañará en todos sus viajes por todo el mundo, pasará a formar parte de las leyendas de la historia de la Filatelia.

Su padre Miguel que no terminará de dejar los sellos definitivamente, recibió un homenaje de todos los comerciantes filatélicos españoles en 1945 y fue nombrado en 1951, año de su fallecimiento, Presidente de Honor del Gremio de la Filatelia.

Manuel Gálvez desde muy joven participó como experto en exposiciones y peritajes siendo asesor en última instancia de las más difíciles valoraciones y arbitrajes. Ya en 1924, forma parte del jurado de la Exposición Internacional de Bruselas. Fue requerido como experto en el famoso juicio de las falsificaciones de los misionarios de Hawai, pleito de gigantescas proporciones económicas y de gran repercusión, resultando fundamental su veredicto. Indiscutible experto, gracias a su experiencia, su tacto y su golpe de vista que le hacían distinguir un falso, repintado o trucado con su pequeña lupa, la mayoría de veces sin necesidad de la lámpara de cuarzo.

En 1930, en la Exposición Filatélica de Barcelona atendió personalmente al Rey Alfonso XIII en la visita a la misma. Manuel Gálvez tuvo varios encuentros con el Rey Alfonso XIII como coleccionista de sellos que era.

Durante la Guerra Civil Española, se traslada a Bruselas inaugurando una sucursal del negocio de Madrid que continuaría abierta hasta los años 50. Al frente del negocio de Madrid, se sitúa su infatigable mujer, Rafaela Reol, impidiendo que el stock de sellos fuese incautado debido a la guerra. Fueron unos años muy difíciles, en los que se quedaron solas las mujeres que trabajaban en el negocio ya que los hombres fueron llamados a filas (a la llamada “Quinta del chupete”) y Manuel Gálvez se encontraba en Bruselas. Al no existir carbón suficiente, las mujeres se situaban en un corro tapadas con mantas a clasificar sellos, pues no hubo casi clientes en aquel periodo y no había mucho trabajo excepto el de clasificar y vigilar el negocio. Gracias a sus contactos filatélicos internacionales el matrimonio Gálvez pudo estar en contacto durante toda la Guerra Civil. Es por este motivo, que decimos, que la labor de Rafaela Reol Suárez al frente de la Casa Gálvez fue de vital importancia en esos años y en sucesivos como veremos más adelante.

Desde 1940 a 1960, año de la muerte de Manuel Gálvez, desarrolla una gran labor en la difusión del sello español defendiendo siempre a España en infinidad de Congresos y Exposiciones Internacionales extendiendo la difusión de la Filatelia Española con sus colaboraciones en revistas extranjeras como Stamps y con su revista MADRID FILATELICO.

Ha sido probablemente el español con la proyección internacional más grande del mundo filatélico siendo miembro de casi todos los organismos a favor de la promoción de los sellos: IFSDA, AEPT, FIPP. Fue Socio Fundador del Círculo Filatélico y Numismático de Barcelona, Presidente del Grupo Filatélico de Madrid y trabajó insistentemente en los últimos años de su vida, para la creación de una Academia de Filatelia, para lo que se producían reuniones frecuentes en Barcelona.

Como reflejo de su sentido estético y amor por el sello quedan las emisiones que a él se debieron. Si Manuel Gálvez fue conocido como uno de los grandes comerciantes de filatelia de todos los tiempos, no es lo que más destaca de su labor, lo es su desinteresada dedicación al estudio de la filatelia dedicándose a ello plenamente, invirtiendo una desmesurada cantidad de horas en corregir sus catálogos quedando para la posteridad como obras fundamentales de estudio de cualquier coleccionista de España las siguientes obras: el Catálogo de Colonias y Ex - Colonias de 1950-51 y el Catálogo Especializado de España y Catálogo de Pruebas y Ensayos de España de 1960.

Manuel Gálvez, como amante de los sellos que era fue un gran coleccionista, y tuvo soberbias colecciones como la de Filipinas que vendió con gran éxito en los años cincuenta. Pero sin duda, su gran tesoro fue el “error azul” del dos reales naranja de 1851 en pareja vertical junto al seis reales azul del que hoy en día sigue siendo dueño el heredero y único dueño de Filatelia Gálvez: José Antonio Reol quien igualmente siente verdadera pasión por el “error azul”.

Rafaela Reol, a la muerte de su marido en 1960, toma las riendas de la Casa Gálvez, con una gran fuerza y tesón. Llevó a cabo durante los 27 años que estuvo sola al frente de la casa Gálvez hasta su muerte en 1987, una labor envidiable para que el stock de la casa aumentase así como para que los procesos de negocio que su marido estableció con éxito se mantuvieran intactos.

Inaugura en 1964, una amplísima tienda en la misma Puerta del Sol, 4 en presencia de todos los comerciantes españoles a quien sirve unos lunchs del también centenario Restaurante Lhardy. Fundadora de la Sociedad Editora de Catálogos Edifil en el mismo año de la inauguración de su tienda, el 29 de Octubre de 1964,  junto a los Sres. Vicenti, Alert, Del Tarré y Guinovart.

Rafaela Reol fue una mujer fuerte, trabajadora, con una capacidad organizativa inusual que como premio a su labor recibió varias distinciones entre las que destaca por la ilusión con que la recibió, la Medalla de Plata al Mérito Filatélico en 1971. Participó en varias exposiciones con gran éxito entre las que destaca España 75 con la exposición del “Error Azul”.

A su muerte, hereda su negocio su hermano Antonio Reol por un periodo breve de años tras los cuales pasa a las manos del único sobrino de Rafaela Reol: José Antonio Reol de Marina, a quien ella quiso como un hijo. José Antonio Reol supervisa desde entonces todos los aspectos relativos a su negocio Filatelia Gálvez coordinando el trabajo de su hija Concha Reol Franco a quien nombra directora en el año 2002 del negocio de filatelia y de la revista Madrid Filatélico, trabajando juntos para adaptar un negocio más que centenario a los tiempos actuales preservando siempre la identidad de la CASA GÁLVEZ como sinónimo de calidad.

Aviso Legal Aviso Legal  © JOSE ANTONIO REOL 2016